sábado, 9 de junio de 2012

11-

Y es en estos momentos cuando me doy cuenta de lo jodidamente sola que estoy. Cuando veo con mis propios ojos que es más fácil criticar lo hecho que pensar el porqué se ha hecho. Que es más fácil tirar la toalla con alguien antes que seguir ayudándole y que también es mucho más fácil juzgar y hacer sentir mal a otra persona antes que intentar ayudarla. Y todo reside en que ninguno, absolutamente ninguno, es capaz de empatizar, es capaz de ponerse en el lugar de la otra persona y pensar cuánto debe estar sufriendo o cómo debe estar pasándolo. Es más fácil pensar que exagera, que seguramente no esté tan mal como dice, que si le digo esto o lo otro no le afectará.

Os contaré un secreto: sí que me afecta.

Y sobre todo me afecta sentirme tan sola aun estando rodeada de gente, porque hoy me he dado cuenta de que no existe persona sobre la faz de la tierra que sea capaz de entenderme. Sólo os han enseñado a juzgar los actos de los demás, no a pensar porqué lo han hecho.
Mejor sola, ¿sabéis? Mejor estar sola y dejar de hacerle tanto daño a la gente, como según me habéis dicho que hago. Mejor sola antes de seguir jodiendo a los demás. Se ve que de verdad soy aquello que dicen de mí: un monstruo egoísta.